Una
fracción de eternidad
Floreció
en la intensidad el amor que mi ser tanto tiempo anhelaba,
busqué
y descubrí nuevas rutas en la creciente ternura del mar,
y
mi blanca alma, cuando al fin creía ser sal,
se
desvaneció en la traición hasta un desierto encontrar.
Con
el infortunio que anunciaba una melodía
la
vida de él claudicó, y consigo, mi alegría.
Feneciendo
su alma, mi contento también murió
y
la dulzura que en el mundo se derramaba al caminar
con
mi amor se derrumbó al tropezar en la adversidad.
Cesó
el embeleso de un sueño que vivía
cuando
un espacio de vida que en mis ojos latía
encontró
el mirar de un alma que de su vida se iba.
Deseé
renovar la intensidad que me alentaba
combatiendo
la muerte que en reminiscencias surgía
y
numerosas manos de caballeros las mías sujetaron
para
renacer el amor que mi corazón recordar no podía.
Por
momentos, contra las paredes de mis valores la vanidad chocó:
la
piel de la juventud llevé alguna vez como fortuna
y
el resplandor de un paisaje que viví como júbilo
se
convirtió de día a noche, y la luz, de sol a luna.
La
luz que iluminó el tiempo y mi ternura
ahora
procura ceder espacio a un cielo nuevo
para
transformar, así, la sed en hermosura
y
encontrar también a un lucero compañero.
Y
aunque la luz del alba ya no surge en mis días
el
azul de la noche reiterará mi alegría.
En
mi vida la luz como antes no ilumina
pero
belleza igual hoy el cielo habilita.
Vivo
en mi luz, en un sutil reflejo de la realidad:
hablo
en mis palabras lo que debiera ser verdad.
Vivo
en la noche en que las estrellas viajan:
la
oscuridad me consuela y recrea toda mi magia.
Solange Ramos
Desarrollo
En el presente trabajo, a partir de un texto
creativo de género lírico, he tratado de resaltar con profundidad las emociones
de Blanche Du Bois, el personaje principal de la obra dramática Un tranvía llamado deseo (1947),
del escritor estadounidense Tennessee Williams.
Como a lo largo de la obra se muestra agudamente la
gran debilidad de Blanche, pretendí defender sus sentimientos y centrarme en
sus emociones positivas. Para eso mencioné que ella está consciente de los
valores humanos y procuré expresar claramente la presencia de su profundidad en
su modo de sentir. Intenté ponerme en la piel de la protagonista para mostrar
más claramente su sufrimiento y expresar las necesidades que le causó.
Elegí basarme en la historia de este personaje ya
que al leer la obra fue el que más me llamó la atención.
Seleccioné frases de la protagonista que
destacan algunas características de su
personalidad y traté de plasmarlas en el poema haciendo relaciones por medio de
recursos poéticos. Utilicé sus expresiones para hacer más verosímiles los
sentimientos, ya que el yo lírico es Blanche.
Con respecto a la estructura del poema, los versos
son de arte mayor y son treinta y dos en total. Poseen rima, en la mayoría de
los casos asonante. Se distribuyen en ocho estrofas. Hay seis cuartetos, un
quinteto y un terceto. El yo lírico está explícito, y es Blanche.
Con respecto al contenido del poema, el título está
basado en la expresión “trocito de
eternidad”[1]
que menciona la protagonista. Me pareció adecuado utilizarla para titular el
poema Una fracción de eternidad
ya que estas son palabras de ella que aluden a la noche y en el poema la noche
(principalmente de manera simbólica) es un tema recurrente.
En las primeras tres estrofas expreso lo que siente
este personaje y lo que ocurre el día en que Allan Grey, su marido, muere.
En la primera estrofa aludo al amor intenso que
siente Blanche por Allan, que comienza cuando ella tiene dieciséis años.
Enfatizo la ternura ya que ella así describe a su marido. En el tercer verso
este personaje describe a su alma como blanca. Este es un juego que hice entre la
identificación de su persona (alma) y el significado de su nombre (blanca
madera)[2] .
También usé la palabra “mar” porque ella ama el agua[3].
En el cuarto verso expreso la tristeza y el vacío que siente al presenciar la
escena en que descubre la
infidelidad y homosexualidad de su esposo.
El primer verso de la segunda estrofa “Con el infortunio que anunciaba una melodía”
alude a la canción «La
Varsoviana», que suena cuando Allan se retira del casino, herido por las
palabras de su mujer, segundos antes de su suicidio. Esto me pareció importante
ya que siempre en momentos de confusión o tristeza la protagonista comienza a
escuchar esta melodía.
La tercera estrofa alude al momento en el que
Blanche se encuentra con el cuerpo muerto de Allan a orillas del Lago Madina.
En los dos primeros versos de la cuarta estrofa
traté de expresar sutilmente la relación entre el deseo y la muerte que se
plantea en la obra, ya que según Blanche estos se oponen. También menciono los
numerosos encuentros que tiene con hombres[4]
luego de la muerte de su esposo.
Blanche, en la primera escena del segundo acto, dice
que su edad le preocupa tanto “a causa de los duros golpes que ha sufrido mi vanidad”[5].
Esta oración fue adaptada en el primer verso de la quinta estrofa. Deseé
señalar esto para mostrar que ella conoce y admite sus errores. La siguiente es
una frase de ella que también habla sobre los valores, y que me parece
importante destacar: “Hermana mía […] ¡Ya han aparecido en el mundo cosas como el arte...
como la poesía y la música! ¡En algunas personas han empezado a nacer
sentimientos más tiernos! ¡Tenemos que acrecentarlos! ¡Y aferrarnos a ellos, y
retenerlos como nuestra bandera! […] ¡No te quedes atrás […]!”[6]. Esta
cita pertenece a la última escena del primer acto, en la que Stella y su
hermana discuten sobre el controvertido comportamiento de Stanley. La siguiente
es una didascalia del principio del segundo acto que también habla sobre los
valores de Blanche, desde las palabras del autor: “Sus valores importantes son los que
caracterizan a Blanche: su función, la de darle su dimensión como personaje y
sugerir la intensa vida interior que hace de ella una persona de mayor magnitud
que la que aparenta superficialmente”[7].
En los dos últimos versos de la quinta estrofa y
hasta el final del poema, describí cómo funciona la luz[8] en
el mundo de la protagonista ya que es un tema que en múltiples ocasiones es
mencionado por este personaje. Decidí que la noche tenga un papel importante en
el poema ya que, aunque proporciona oscuridad, lo cual simboliza el
sufrimiento, también representa la belleza que ella siente ante esta. Estas
ideas me hicieron posible imaginar una actitud positiva de parte de Blanche aun
en su sufrimiento.
La última estrofa la basé en las siguientes
palabras del personaje: “La oscuridad me gusta. […] Me consuela”[9] “No
quiero realismo. Quiero... ¡magia! […]! Trato de darle eso a la gente. Le
tergiverso las cosas. No le digo la verdad. Le digo lo que debiera ser la verdad. ¡Y si
eso es un pecado, que me condenen por él! ¡No encienda la luz!”[10]
El poema concluye con
estas ideas que aluden otra vez a la manera de ser de Blanche: su atracción por
la oscuridad -representada en el poema por medio de la noche-, su manera de
relacionarse con los demás y su modo de sentir y ver la realidad.
Solange Ramos
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Ensayo creativo realizado para el Bachillerato Internacional de Literatura (2011 - 2012).
Calificación: 6/7
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cobrador (consultando su
reloj de pulsera): -Las siete menos
cuarto, señora.
blanche (cerca de él): -¿Tan tarde? ¿No le gustan esas largas tardecitas
lluviosas de Nueva Orleáns, cuando una hora no es sólo una hora... sino un
trocito de eternidad que le ha caído a uno en las manos... y no se sabe qué
hacer con él?” Escena I, Acto segundo. Tennessee,
Williams. Un tranvía llamado deseo.
Buenos Aires, Losada, 1992. p. 69.
[2]
“mitch
(repitiendo el nombre, asomado a la sala): -Du Bois.
blanche: -Es un apellido francés. Significa madera, y
Blanche significa Blanca, de modo que ambos nombres juntos significan madera
blanca. ¡Como un huerto en primavera! Puede recordar mi nombre así... si le
interesa.” Escena III, Acto primero. Ob. cit. p. 44.
[3]
“blanche: -Huelo el aire del mar. Mi
elemento es la tierra..., pero debió ser el agua... el agua... lo más hermoso
que creó Dios en esos siete días. Pasaré en el mar el resto de mis días. Y
cuando me muera, moriré en el mar.” Escena V, Acto tercero. Ob. cit. p. 111.
[4]
“blanche:
-Sí, tuve muchas intimidades con extraños. Después de la
muerte de Allan... sólo podían llenar el vacío de mi corazón, al parecer, las intimidades
con extraños. Creo que era el pánico... simplemente el pánico lo que me
empujaba de uno a otro, buscando alguna protección...” Escena III, Acto tercero. Ob. cit. p. 97.
[5]
Escena
I, Acto segundo. Ob. cit. p. 67.
[6]
Escena IV, Acto primero. Ob.
cit. p. 59.
[7]
Escena I, Acto segundo. Ob.
cit. p. 61.
[8]
“blanche:
-Y entonces, el reflector que iluminaba el
mundo se apagó y nunca hubo para mí desde aquel día una luz más intensa que la
de esta vela de cocina”. Escena II, Acto segundo. Ob. cit. p. 78.
“blanche: -¡Y apaga esa luz
superflua! ¡Apágala! ¡No quiero que me miren bajo su despiadado resplandor!” Escena I, Acto primero. Ob. cit. p. 14.
“blanche: -¡La luz del día nunca iluminó semejante
desastre!” Escena I, Acto primero. Ob. cit. p. 17.
[9] Escena III, Acto tercero. Ob. cit. p. 95.
[10]
Escena III, Acto tercero. Ob.
cit. p. 96.
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